Dos
Kitsch de cocina, y muy a propósito. El bañador dorado holográfico, la nevera llena de pegatinas y el juego con la leche arman una estética pop deliberadamente excesiva, de puro gusto noventero. Anitza Palafox se presta al juego con descaro y sentido del humor, y eso es lo que hace funcionar las 24 fotografías.
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La serie
Anitza Palafox